Palabras sin sentido. Vacías, nulas, débiles, blandas. Insuficientes. Pusilánimes. Dolorosas. Como cualquier intento de expresarme ha sido en vano, terminaré con una frase que no es mía pero me pertenece:
“Recuerda que vayas donde vayas estaré contigo hasta el final”.
Esto no es un final, es un punto y aparte. En cualquier caso, adiós.
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Dejémoslo en un hasta luego, suena menos malo.